4 modelos para brindar retroalimentación de forma efectiva

4 modelos para brindar retroalimentacion efectiva

4 modelos para brindar retroalimentacion efectiva

Para muchos, escuchar las palabras retroalimentación o feedback invoca un sentimiento ominoso o amenazante. Pero no tiene por que ser así. De hecho recibir y brindar retroalimentación puede convertirse en una experiencia grata y hasta esperada si se hace de la manera correcta.

¿Cómo estoy tan seguro?

Siendo voluntario, tuve que dirigir un comité de 80 personas, con 10 líderes de equipo directamente a mi cargo. Con tantas personas, el trabajo en equipo al inicio fue un desafío, pero con el paso del tiempo nuestras sesiones de retroalimentación fueron de gran ayuda para poder trabajar de forma eficiente y sin fricciones.

En nuestra nota anterior ya hablamos acerca de cómo brindar retroalimentación efectiva. Hoy, queremos hacerlo más tangible. A continuación le mostramos algunos modelos para brindar retroalimentación, que le facilitarán el trabajo.

¿Cómo dar feedback? 4 modelos

1. BIFF (CIFS)

Personalmente, es mi modelo favorito para dar retroalimentación. Secciona la retroalimentación en pedacitos claramente entendibles y deja claro el porqué se está mencionando cada cosa.

Las siglas de este modelo vienen de las plabras Behavior, Impact, Future, Feeling. Si lo tradujéramos al español quedaría de la siguiente manera:

  • Comportamiento: Comience por describir un comportamiento específico de la persona (ya sea positivo o a mejorar).
  • Impacto: Describa el impacto que ese comportamiento ha tenido, en usted, el equipo, los resultados, los clientes, o en cualquier otra área pertinente.
  • Futuro: Mencione qué resultados futuros le gustaría ver de parte de la persona, ya sea en términos de comportamiento o desempeño.
  • Sentimientos: Esta sección se trata de escuchar cómo se siente la persona luego de recibir retroalimentación y cuáles son sus pensamientos o sugerencias acerca de sus puntos de mejora.

2. Semáforo

Este modelo se basa en las señales de tránsito. Se enfoca en comenzar con los puntos de mejora y terminar con la retroalimentación positiva para aliviar la tensión. Por ello se debe comenzar con la luz roja, pasar a la amarilla y terminar con la verde.

  • Luz roja: Comience por mencionar las acciones o comportamientos que deben detenerse, pues están e¡teniendo un impacto negativo. Recuerde ser específico y brindar el contexto completo.
  • Luz amarilla: Posteriormente, mencione acciones que podrían convertirse en un problema a futuro (por ejemplo, procrastinar).
  • Luz verde: Para terminar, reconozca las actitudes o acciones positivas y/o logros de la persona.

3. Start-stop-continue

Este modelo es muy similar al del semáforo. Comienza con los puntos de mejora y termina de manera positiva. Se forma de tres partes:

  • Start (comenzar): se resaltan los comportamientos o acciones que le gustaría que la persona comenzara a realizar en el futuro y por qué la importancia de que comience.
  • Stop (parar): se resaltan los comportamientos o acciones que la persona debe detener y el impacto negativo que puedan estar teniendo en diferentes áreas.
  • Continue (continuar): se resaltan los comportamientos o acciones que la persona ya está llevando a cabo y que debe seguir realizando, pues son positivos o benéficos para ella y el equipo.

4. AID

Este modelo es similar al modelo BIFF. Sus siglas significan Acción, Impacto y Deseo. El feedback debe desarrollarse de la siguiente manera:

  • Acción: Comience resaltando las acciones (positivas o negativas) que la persona haya realizado.
  • Impacto: Explique el impacto que esas acciones hayan tenido en el equipo, los resultados o cualquier otra área.
  • Deseo: Converse con la persona que recibe la retroalimentación acerca de cuál es el comportamiento que se desea tener el el futuro. Apóyese realizando preguntas como: ¿qué debe cambiar en el futuro?, o ¿cuál es el objetivo que se desea alcanzar?

¿Qué hacer tras una sesión de retroalimentación?

Sin importar el modelo de retroalimentación que elija, todos persiguen un mismo objetivo, mejorar (a nivel personal, laboral y en las relaciones con los demás).

Por ello es muy importante que se tome nota acerca de los puntos de mejora y que se realice un plan de acción para poder alcanzarlos.

Por ejemplo, si uno de los puntos a mejorar es el manejo del tiempo, entre las acciones a realizar se pueden encontrar leer un libro o tomar un curso con respecto a este tema, o comenzar a utilizar alguna técnica como el Pomodoro.

Una vez se tenga listo el plan de mejora, establezca una fecha para revisar el progreso y brindar retroalimentación de nueva cuenta. Así de simple.

En resumen

Dar feedback no tiene por qué ser una mala experiencia. Simplemente:

  • Investigue el contexto completo.
  • Brinde retroalimentación son su modelo de retroalimentación favorito.
  • Tome notas y cree un plan de mejora.
  • Dé seguimiento.

Espero que esta nota le sea de utilidad en su día a día y que le ayude a mejorar sus sesiones de feedback.

Cuéntenos en los comentarios qué modelo de retroalimentación prefiere usted y por qué.

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